lunes, 29 de octubre de 2012

Dos nuevas visitas guiadas con recital en el museo Lázaro Galdiano

Debido al éxito de las veladas nocturnas entre poemas por la colección de pintura española del Lázaro Galdiano, ampliamos el abanico con dos nuevos recorridos:

Recorrido Internacional: jueves 15 de noviembre a las 20.00
Déjate conducir por los misterios del Bosco, la belleza del Salvador Adolescente, Constable, Reynolds, Brueghel… mientras te sobrecoge la poesía de Keats, la ironía de Oscar Wilde, la agudeza de Erasmo o la magia envolvente de Rubén Darío. Vanesa Pérez-Sauquillo e Ignacio Vleming te proponen una velada nocturna en el museo, que cobrará más vida que nunca ante tus ojos.

Recorrido de Terror: viernes 30 de noviembre a las 21.00
Coincidiendo con la Semana Gótica, el museo Lázaro Galdiano te propone un recorrido estremecedor por ciertas obras de arte que te pondrán los pelos de punta (cuadros macabros de grandes clásicos, objetos que reúnen la belleza y lo terrible...), acompañado de un recital de la mejor literatura gótica (Allan Poe, Bram Stoker, Anne Rice, Jan Potocki, Alicia Pizarnik…), de la mano de Vanesa Pérez-Sauquillo e Ignacio Vleming. Que el Lázaro Galdiano te seduzca en su faceta más desconocida...

Es necesario reserva previa. Para más información: http://museolazarogaldiano.wordpress.com/2012/10/08/veladas-nocturnas-entre-poemas-museo-lazaro-galdiano-vuelven-literarias/



Nuevo espectáculo de Ron Lalá



Vuelve Ron Lalá con un espectáculo alucinante, ahora en los Teatros del Canal. "Siglo de Oro, siglo de ahora", un espectáculo lleno de ingenio, de cultura, de crítica social, de música... para llorar de risa y también para dejarse estremecer. No os lo perdáis.
www.ronlala.com

miércoles, 24 de octubre de 2012

Feliz Día de la Biblioteca

¡Enhorabuena, lectores y bibliotecarios! ¡Hoy es el Día de la Biblioteca!
La Asociación del Libro Infantil y Juvenil, a la que pertenezco, ha estado organizando este año la celebración, en Alcalá de Henares. Espero que sea un día emocionante para todos los asistentes, y os animo a aparecer por allí a los que os apetezca vivir este día tan especial. Abajo podéis ver el precioso cartel que ha ilustrado Juan Ramón Alonso y el pregón de José María Gutiérrez de la Torre.
Y para los que queráis realizar alguna actividad que reuna literatura y arte, mirad una propuesta para esta tarde-noche en el post de abajo. ¡Que disfrutéis!

miércoles, 10 de octubre de 2012

Velada nocturna entre poemas: el 24 de octubre a las 20 h. en el Lázaro Galdiano


Imágenes que ilustran poemas y poemas que ponen voz a los cuadros.

Tras el éxito del invierno anterior, este otoño volvemos con las veladas literarias por la colección de arte español, más nuevas propuestas que no te dejarán indiferente.

Para los que os quedasteis sin entrada, el 24 de octubre repetimos el recorrido por la colección de arte español del Lázaro Galdiano a través de textos clásicos que os sorprenderán por su vitalidad, como el Auto de los Reyes Magos, un auto de fe de la inquisición, los poemas de Bécquer, el amor secreto de Lope de Vega o los personajes de El Buscón.

Y a partir de noviembre, completamos nuestras veladas literarias con otro recorrido por las salas de pintura internacional y artes decorativas, una excusa perfecta para recordar un poema de Keats, los viajes de Marco Polo o El tulipán negro de Alejandro Dumas. Además, nos sumamos a las actividades de la Semana Gótica madrileña con cuadros macabros de grandes clásicos y objetos que reúnen la belleza y lo terrible, acompañados de un recital de la mejor literatura gótica.

Los poetas Vanesa Pérez-Sauquillo e Ignacio Vleming han diseñado estas veladas literarias por el museo, en las que prácticamente todo puede suceder: aquelarres que causan más risa que espanto, viajes a fantásticos territorios de la imaginación y palabras que dan vida a los cuadros casi por arte de magia.

Nuestra primera visita de esta temporada, por la colección de arte español, será el último viernes de octubre, el día 24 a las 20 h. Es imprescindible reservar la entrada. ¡Anímate!

RESERVA PREVIA en el teléfono 91 561 60 84 Extensión 101 o en secretaria.fundacion@flg.es Horario de atención telefónica: lunes a jueves de 8:30 a 16:30, viernes hasta las 15 horas. Precio de la visita-recital: 10 €.

viernes, 31 de agosto de 2012

Climax Road: Reseña de Francisco Martínez Romero en Acércate a los Libros



Septiembre 2012
Poesía.
CLIMAX ROAD
   
Vanesa Pérez-Sauquillo, con “Climax Road” ha obtenido un accésit del último Premio Adonais. Puedo asegurar que dichos premios constituyen como un estante propio en la historia de la literatura contemporánea.

     Fundados estos premios en 1943, antes de los Premios Nadal. En el caso de esta obra de Vanesa Pérez-Sauquillo, me he perdido buscando si es verdad que existe Farmington pero ella misma barre el paisaje “donde el sueño no corta/como un papel en blanco.” Hice mal con su libro, al leer antes lo que se ha dicho de él en lugar de haberlo hecho previamente como suelo hacer al entrar en ese paisaje creado para obedecerla. Afirma desde el principio:…"como una gran mentira en busca de escondite", en el símbolo de la balanza. Es verdad, Farmington es ese lugar mítico pero real. ¿Sabes a mí lo que me parece, Vanesa? Al leerte: un verso sencillo, casi óptico de una belleza clara y quieta. Tu verso tiene un vigor de animal joven, con tus “Siete caravanas de insomnio” que me devolvieron la libertad “los sueños que parpadean con los ojos cerrados”. (Porque sin los sueños no hay libertad posible) Yo no leo los libros para hacer crítica de ellos, sino para emocionarme, para dejarlos caer en mi memoria como esa especie de himno a la delicadeza que tiene la “La encrucijada”. Este es un libro ya maduro que completa su obra poética anterior. También necesitaría ese cartel de “Climax Road” y ese Farmington suyo. Cada uno se las entiende como puede con buena poesía como la de Vanesa.

sábado, 21 de julio de 2012

Climax Road: Artículo de Javier Rodríguez Marcos en Letra Pequeña (blog de Cultura de El País)

Un lugar llamado Climax Road

Por: | 11 de julio de 2012
  Climax


Los ambulantes han sido expulsados.

Los que ven en la niebla de las uvas
los caminos secretos de la luz.

Los que encienden las cabezas de paja
y enredan las aldeas
donde la muerte se pasea y susurra.

Los que viven de lo que no se toca
y tocan todo aquello que dice
“no tocar”.

Los que adornan con lazos
los carromatos de miseria.

Los que plantan espirales de humo
por los nidos vacíos de los bosques.

Los ambulantes.

Viven en el anillo
que solo las urracas ambicionan.

Cantan la madrugada de madera.

Lloran por las plantas que mueren,
lloran por las plantas que nacen,
todo lo que está vivo
que duele y vive cerca o lejos
de ellos.

Ellos, los ambulantes,
los mismos, los diferentes
han sido expulsados.

Este poema no tiene título pero viene encabezado con un XXIV en el nuevo libro de Vanesa Pérez-Sauquillo. Se titula Climax Road y lo edita Rialp porque obtuvo el accésit del Premio Adonais 2011 (ganó Jesús Bernal con Hombre en la niebla). Otro día hablaremos del Premio Adonáis, que es, él solo, todo un capítulo de la literatura española del siglo XX y que en el XXI, pese a la competencia, ha seguido dando buenos libros. Por ejemplo, Un poemario, de Teresa Soto, ganadora en 2007. Por ejemplo, Climax Road.

ClimaxPortadaHemos visto una foto y un cartel con esas dos palabras, pero no sabemos si existe una Cimax Road de verdad. Podríamos comprobarlo, es cierto, y sería fácil, pero por ahora no vamos a hacerlo. Tampoco sabemos si existen Farmington -el lugar en el que Vanesa Pérez-Sauquillo sitúa los poemas del libro- o Liz, Jane, Valerie y Kurt, sus personajes. Poco importa, existen el estos versos que desde el primer momento transmiten una voz y una atmósfera.

La voz es la de una autora que maneja a la perfección el realismo y el irracionalismo, sin dejarse llevar por la posible sequedad de uno ni por el catálogo escolar (y escolástico) de imágenes del otro. “El interior es ya mundo exterior”, dice un verso del primer poema. Y más adelante: “Su verdad es tan viva / como su irrealidad”.

La atmósfera es la de un lugar de los Estados Unidos que cobra vida en 30 composiciones de forman un todo –intimista, humorístico, irónico, político- sin renunciar a la independencia de sus partes.

Un poco Fargo y un poco Spoon River, un pueblo de esos en medio de una naturaleza salvaje en los que hay tres calles, cuatro iglesias y una Quinta Avenida que mide cien metros. Así podría imaginar el lector de esta fábula el mundo creado por Vanesa Pérez-Sauquillo (Madrid, 1978), autora ya de cuatro libros de poemas, traductora de Dylan Thomas y Roald Dahl, presente en todas las antologías que cuentan y responsable de uno de esos poemas capaces de meter la poesía en la vida de la gente: un poema con contestador automático.

NOTA FINAL. Bien, ya hemos mirado si Farmington existe. Y vaya si existe, parece el Springfield de los Simpson. “Hay más de treinta aldeas / con el nombre de Farmington”, dicen dos versos de Climax Road. Es cierto, hay uno en California y otro en Connecticut, Delaware, Kentucky, Illinois, Iowa, Maine, Michigan, Minnesota, Utah, Virginia… y cinco más solo en Wisconsin, y otro en Canadá y otro en el Reino Unido. ¿Resultado? Nos quedamos igual, o sea, sin saber si existe. Lo mismo que la Liz de este poema:

XVII

Demasiado salvaje
para no quererlo todo.

En los rasgos de Liz
se afilan los cuchillos.
¿Puede la ira
enredar el cabello?

“Te invito a un cóctel
si me dices qué piensas”,
dice un inadvertido
que huele a piedras
antes de un derrumbe.

El bar está desierto.
La diana despereza
el silbido de sus dardos.
Nada que lamentar.

Ella, que dinamita
noches estrelladas.

“Si destruyo, no mezclo”,
le anticipa.

Climaxcomeagain

lunes, 18 de junio de 2012

Climax Road: Reseña de Dionisia García


CLIMAX ROAD
Vanesa Pérez-Sauquillo
Climax Road
Rialp, Madrid, 2012
He seguido la trayectoria vital y poética de Vanesa Pérez-Sauquillo. Siempre llamó mi atención la claridad de su mirada, y no sólo por el color de los ojos, que responde a ello, sino por la profundidad de la misma, no exenta de inocencia. He comprobado, posteriormente, que mi percepción no era equívoca.
Antes de su primera publicación, Pérez-Sauquillo aprendió y comprendió, tarea ardua y eficaz para entrar con dignidad en el territorio poético. Trabajos editoriales y de traducción, intervenciones varias en torno a la poesía, y aparición de su primer libro, Estrellas por la alfombra, (Hiperión, 2001). A este le sucederían Vocación de rabia, (Universidad de Granada, 2002), Bajo la lluvia equivocada, (Hiperión, 2006), e Invención de gato (Calambur, 2006), libros que han sido avalados con reconocimientos como el de Arte Joven de la Comunidad de Madrid y un accésit del Premio de Poesía García Lorca, entre otros.
Hoy comentamos Climax Road, el libro que ha obtenido el accésit del Premio Adonáis 2011. Si nos atenemos a una de las posibles interpretaciones del título, la elegida en este caso, podríamos decir que las páginas en él contenidas alcanzan el momento álgido de una etapa en el camino iniciado hace años por Pérez-Sauquillo, dentro de una trayectoria que, con independencia en cuanto a su manera de hacer, lleva a cabo junto a poetas de su generación, que situamos, por aproximación, en el año 2000.
Antes de entrar en las páginas de Climax Road, no podemos remediar la tentación de volver la cabeza y advertir la importancia que para Vanesa Pérez-Sauquillo ha tenido el lenguaje en su escritura desde los comienzos. Nos han precedido maestros que han valorado y definido dicha importancia en lo poético. Para Antonio Machado, poesía es la palabra en el tiempo; para Sartre, «La prosa se sirve de las palabras. La poesía sirve a las palabras». Nuestra autora lo ratifica, a través de esa luz que aportan sus palabras, que van más allá del significado de las mismas, porque abren nuevas puertas y sugieren otros mundos. Nos permitimos citar dos versos de un poema anterior, que confirman lo dicho: «Las palabras se afilan / con fuego de palabras». Como era de esperar en la nueva entrega de V. P. S., el lenguaje, ese decir tan personal, se convierte en un soporte mayor, dado que de las palabras surge la emoción estética que sustenta las cuatro partes del libro.
Farmington, en el primer apartado, es ese lugar mítico que dice de una adolescencia permanente entre lo irreal/real (¿por qué no?). En la aspiración a su disfrute continuo puede estar la verdad («… los puentes / cuelgan de las palabras»). Alusiones a Farmington en los otros tres apartados del libro, quizá como referente obsesivo de algo que pudo ser… Niño de hierba, segundo apartado (cuyo título ya es en sí un hallazgo), nos integra en un encuentro con la naturaleza, en el amor a los seres y a las cosas («Niño de hierba, / por ti las bravas amapolas»; «La tarde dibujaba siluetas / y tú durmiendo dentro de una nuez»). En Siete caravanas de insomnio hay un desdoblamiento lírico o voces corales, que permiten un variado contar y cantar sin respuesta («No hay madres que nos peinen / en Farmington / ni abuelos que adivinen las tormentas»). La encrucijada aporta nuevos temas, como el de los “ambulantes/diferentes”, sin olvidar el amor («Mi amor haría crujir las hojas / hasta el tuétano mismo de la savia / si tú me lo pidieras»).
Podríamos afirmar de Climax Road que se trata de un poema unitario. Es posible que así se concibiera, por el ir y venir de aconteceres, títulos y palabras de aquello que importa. En cuanto a la parte formal (verso libre, con endecasílabos y heptasílabos a veces), mantiene la música, el ritmo fundamental en poesía.
Estamos ante un libro que merece atención por la calidad de sus páginas, en ellas encontramos imaginación y verdad, concluyentes en puntos de luz que inducen a la emoción. «Escribimos para aclararnos», nos dice el poeta Muñoz Rojas. Así lo entendemos en la poesía de la autora, por su proceso de indagación, libro a libro.
Celebremos la nueva entrega de Vanesa Pérez-Sauquillo, que, una vez más, alienta a los lectores con su atinada y singular manera de “comprender” y estar en la poesía.
Dionisia García